BRYAN PALMER S.


Falleció en Bélgica, a sus 79 años, el pasado 10 de octubre.
Con pena recibimos la noticia de su fallecimiento.

Bryan desarrolló sin pausas, durante toda su vida, con brillantez y generosidad, tareas de primera importancia a nivel político y eclesial.

Desde muy joven se incorporó, en la acción y pensamiento, a las causas de los valores profundos y las utopías cristianas, de raíz católica, afiliándose al Partido Demócrata Cristiano del Uruguay desde su fundación, manteniéndose en sus filas hasta el final.

Fue colaborador destacado de la Revista Víspera, aportando a su orientación, línea editorial y contenidos, a través de su consejo de redacción, la publicación de artículos y ejerciendo la tarea de administrador. Víspera era un órgano del Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos, dirigida por Héctor Borrat, y clausurada definitivamente por el dictador Bordaberry, luego de sucesivos cierres parciales, en 1975 por su “vinculación subersiva” con Pax Romana, el Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos y organizaciones cristianas alemanas. Víspera fue una publicación de reconocida influencia en sectores universitarios y de la Iglesia Católica en la línea post conciliar. Al cierre de la revista, y debido a su vinculación con la misma, Bryan debió radicarse en Europa.

En el Partido Demócrata Cristiano fue durante muchos años integrante de su Junta Nacional y Secretario de Relaciones Internacionales. Desde ese lugar desarrolló una importantísima labor para el fortalecimiento de una política latinoamericana que ubicara a la Democracia Cristiana como baluarte en defensa de la democracia, los derechos humanos, el desarrollo con equidad y la integración regional.

En Europa se radicó originalmente en Roma, donde trabajó incansablemente en la UMDC (Unión Mundial Demócrata Cristiana), dio un generoso apoyo a la UIJDC (Unión Internacional de la Juventud Demócrata Cristiana), pasando luego a residir en Bruselas, donde cumplió una destacadísima actuación en la IDC.

Además de su irreductible compromiso por un mundo mejor, Bryan era personalmente muy amigable, cordial, generoso, muy entusiasta de las artes, especialmente la literatura, la música, el teatro y el cine.

Un apretado abrazo a Lucía, su esposa.