Con un panel de lujo en un clima de mucha fraternidad y confianza se llevó a cabo el conversatorio “La convivencia en nuestros barrios” organizado por el Instituto Juan Pablo Terra, con el apoyo de Plataforma Mercosur Social y Solidario. 

La convivencia es un tema que preocupa, ocupa e interpela desde hace un tiempo, por lo que se generó esta actividad entendiendo que hay mucho para intercambiar al respecto, atendiendo sus diversas dimensiones. El propósito de este primer encuentro fue dar el puntapié inicial para reflexionar entre todos y todas, y generar insumos para seguir trabajando el tema.

El encuentro comenzó con palabras de Juan Martín Fernández, Secretario Ejecutivo del IJPT, quien presentó a los invitados, tanto del panel como del público, referentes de barrios y de organizaciones que se acercaron al conversatorio.

Expresó la motivación por el encuentro dado que la convivencia no es solo un tema de los barrios, se da en los hogares, la sociedad, los países; sin embargo se eligió el barrio como unidad, por entender que estas comunidades son espacios fundamentales de convivencia, siendo este un tiempo necesario para ponerla en el centro de nuestras preocupaciones.

Panel

Juan Faroppa, abogado, actual presidente de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, habló sobre Convivencia y Derechos Humanos.

“Seguir buscando en lo colectivo respuestas para temas colectivos” fue la motivación principal para sumarse a la actividad. Haciendo referencia a que hay temas dolorosos, que afectan nuestra calidad de vida, la convivencia, la seguridad, planteó la interrogante: ¿Cuándo se deterioró la convivencia en nuestro país? afirmando que este asunto hace unos años no estaba sobre la mesa tal como está ahora. Dejó en claro su posición: el Estado como garante de los Derechos Humanos, es éste quien debe ocuparse de velar por la convivencia, hacerse cargo y desde la políticas públicas generar las condiciones para la seguridad de las personas. 

Beatriz Brites continuó el intercambio. Beatriz es laica consagrada, fue coordinadora de la Escuela de Oficios Don Bosco en el barrio Marconi por más de 20 años. Participó de diversos espacios de integración social junto a organizaciones educativas de la zona. 

En su intervención se refirió a la realidad de algunos de los barrios periféricos de Montevideo, el impacto de las condiciones de convivencia en niños y adolescentes, tanto negativas como positivas y algunos pilares fundamentales para el buen vivir. 

Para Beatriz son variadas las dimensiones que afectan a las personas cuando se viven situaciones de inseguridad en los barrios, hay zonas en las que es habitual vivir con miedo y con el transcurso del tiempo se visualiza el impacto en niños y adolescentes, en su salud mental. Se perciben más dificultades de aprendizaje y “es impactante la naturalidad con la que ellos cuentan historias de asesinatos”. Afirma la necesidad de movilizarnos al respecto “somos todos responsables de lo que pasa en la sociedad”.

Asimismo en cada realidad se puede ver como muchas personas logran salir adelante: ”hay grupos de mujeres que se están encontrando para tener más herramientas, hay interés de compartir vivencias, de ayudarse entre sí, son muchas las personas con fuerte deseo de salir adelante y que no quieren que se les regale nada, quieren trabajar”.

También hizo referencia a la cantidad de organizaciones que están trabajando muy bien con el foco puesto en que mejore la calidad de vida de los más vulnerables.

“Tenemos que ser capaces de generar lazos de pertenencia y de convivencia que se conviertan en experiencias comunitarias.  Solos nada, en comunidad todo”. 

Gustavo Leal, sociólogo con un Postgrado de Especialización en Altos Estudios de Comunicación Social. Diplomado en Políticas Sociales, fue el tercer panelista en intervenir. Con la particularidad de plantear su disertación en formato “tweet” organizó su charla en base a seis frases/temas:

1. Montevideo no es uno, sino muchos, tan distantes y distintos que apenas se reconocen entre sí. “Está fracturado social y culturalmente y de a poco también políticamente. Se instaló el miedo a los pobres y la distancia al distinto.”  

2. Cada vez más convivimos con la GCU (Gente como uno), nos reunimos con las personas con las que tenemos más en común. 

3. La oportunidad de encuentro era el espacio público, hoy es la pantalla. Los algoritmos distancian y construyen “comunidad”. Basado en una frecuencia matemática donde se construyen grupos de “Gente como uno” en los que me encuentro con gente con preferencias parecidas.”

4. La dimensión del bienestar (económico) construye el ellos y el nosotros. Desde hace un tiempo, en el debate público y sobre todo desde que la izquierda llegó al Gobierno, se llevó a un segundo plano la problematizaciòn de la pobreza, a resolver por parte del Estado por servicios públicos. Salió de la Agenda. El acceso a los bienes materiales es clave en la construcción de la convivencia. No hay pobreza digna, los que defienden la pobreza digna es porque nunca vivieron en la pobreza. Hay una dimensión ética y de valores que hay que rescatar. 

5. Toda la ciudad sufre el impacto de la inseguridad, pero el Mdeo. de la periferia altera significativamente la integración social. La inseguridad no es para todos igual. En muchos de estos barrios el hostigamiento de la inseguridad, lleva a un pacto con las bandas, con el “brazo gordo del barrio”, con la policía si hay corrupción. 

6. Interrumpir el proceso por el cual las personas deciden incorporarse a la delincuencia y lo transforman en estilo de  vida, necesita una nueva generación de políticas urbanas y sociales. Desde las organizaciones, la política, el mundo progresista no hubo agenda en relación en estos temas en los últimos años.Hay que salir del foco de “extrema focalización de servicios”. 

Intercambio

Finalizada la disertación de los panelistas se abrió un espacio al intercambio entre los participantes y entre estos y los panelistas, lo cual habilitó un diálogo muy enriquecedor con diferentes visiones de cada tema. 

Entre los asistentes había varias personas que viven o trabajan hace años en barrios de contexto crítico lo cual aportó una mirada muy amplia y a la vez de mucha profundidad que hizo constatar la necesidad de seguir conversando sobre la Convivencia, seguir intercambiando opiniones en este colectivo sobre los temas que nos importan. 

Cierre

Sobre el final los tres expositores volvieron a hacer uso de la palabra brevemente para cerrar sus exposiciones. Todos agradecieron y celebraron el encuentro y animaron a seguir esta conversación. 

Gustavo Leal hizo especial énfasis en reconocer que se haya dado espacio a voces que en general no se escuchan en este tipo de conversaciones, como la de los vecinos y vecinas que viven día a día con estas situaciones. También realizó un llamamiento a no subestimar el impacto del narcotráfico, especialmente en ciertos barrios de Montevideo donde la integración social y la libertad de las personas se ve totalmente condicionada. Planteó la importancia de seguir discutiendo sobre este tema y su cruce con las políticas sociales. 

Horacio Ottonelli, vicepresidente del IJPT, intervino al cierre agradeciendo a cada participante y valorando la importancia de este encuentro, entendiendo que se cumplió con el objetivo de dar inicio a esta conversación. Expresó la necesidad de ser cada uno responsable de seguir en la espiral de diálogo que se generó y el compromiso del Instituto de seguir contribuyendo a generar estos espacios de intercambio.

Agradeció en nombre del instituto el apoyo de Plataforma Mercosur Social y Solidaria que pone en contacto con distintas comunidades y realidades también de otros países para recoger experiencias y poner en la mesa común y seguir intercambiando. 

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